Pensaba escribir sobre lo podrido que me tiene el transantiago, yo era de los que creía en el proyecto, de los que se leyó el mapa y se aguanto un buen tiempo pensando en que todo estaría bien, pero ya me canse, ya no creo en el transantiago, cada día de vuelta a casa el día me lo hecha a perder la larga espera y el mal humor (totalmente comprensible) de la gente que viaja en condiciones deplorables sobre la micro. Me canse!… Espero q al pueblo no se le olvide esto también!.

Pero no es de esto lo que quiero hablar, quiero hablar del lenguaje, de como las palabras se van extinguiendo y nuestro lenguaje se va empobreciendo cada día más, por ahí escuche que de las aproximadamente 20.000 palabras que tiene el lenguaje español, en Chile no se usan más de 2.000, osea solo un 10% aproximadamente. Apareció un grupo de gente (Escuela de Escritores de Madrid) q quiere ir en rescate de estas palabras que se están extinguiendo, con una idea bastante simple, solo se trata de “apadrinar una palabra en vías de extinción”, es decir, elegir una palabra que este en desuso y comprometerse a utilizarla, así la gente la escuchara y quizá la podamos rescatar.
No creo que el lenguaje sea como una moda y que hay palabras que están pasadas de moda u obsoletas, hay palabras “Antiguas” llenas de romanticismo, fuerza o dulzura que tienen un sonido exquisito.

Yo por mi parte estoy apadrinando 2 palabra que me encantan (aunque en la practica solo puedes apadrinar una):

  • “diantres” Una palabra que puede ser tanto o más fuerte que decir “mierda“chucha” o algo por el estilo, además tiene un sonido mucho más sabroso y llama mucho más la atención. (tan en desuso que ya no esta en la ultima edición de la RAE)
  • “Botija” Me recuerda mi niñez (cuando yo era un botija) viendo en TV “el chavo del 8″ y porque también la usa Mario Benedetti en uno de sus poemas
    Según la RAE
    Botija (Del lat. butticÅ­la).

    1. f. Vasija de barro mediana, redonda y de cuello corto y estrecho.
    2. f. Cuba. Árbol que alcanza hasta doce metros de altura, de hojas alternas palmeadas y flores dispuestas en grupos terminales.
    3. f. coloq. Hond. Tesoro oculto o enterrado.
    4. com. Ur. niño (‖ persona que está en la niñez).
    5. hecho una ~.
      1. loc. adj. coloq. Dicho de un niño: Que se enoja y llora.
      2. loc. adj. coloq. Dicho de una persona: Que está demasiado gorda.

Los invito a apadrinar una palabra, es sencillo.

Ahora: En cama escribiendo en el blog
Una frase: Que diantres! estoy hecho una botija! (lo digo enserio y no m erefiero a la gordura)

3 comentarios para este post.

    Ummm… no me acuerdo cómo llegue.

    Y no es “mi norte”: es nuestro norte (mientras Ollanta no llegue).
    Estoy en Arica.

    Y mi palabra es: Meditabundo (taciturno, reflexivo)
    Y mi palabra de reserva es: Lupanar (casa de remolienda)

    Ej: Habitualmente, a un hombre sele quita lo meditabundo si encuentra un lupanar en su camino.

    Espero que te esté yendo bien.

    Saludos a Er Arvaro y Shalo.

    Ru
    22 Abr 07
    11:37 pm

    mi palabra apadrinada es baladí

    baladí.

    (Del ár. hisp. baladí, y este del ár. clás. baladī, del país).

    1. adj. De poca importancia.

    2. adj. ant. Propio de la tierra o del país.

    (llegué aca de casualidad, pero ya estaba enterada de esto de las palabras apadrinadas, también me gusta frenesí, pero esa no está en desuso..)

    besos

    ru

    giorgio
    23 Abr 07
    9:53 pm

    MMMMMM
    Mi palabra es….
    mmmmm
    no se, pero apadrinare una, tenlo por seguro

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